MEBT
e
23/Feb/2017
Columna en Milenio

Compromiso permanente con la niñez

Recientemente conmemoramos el Día Internacional del Cáncer Infantil y, como digno colofón, el 7 de febrero de 2017 se llevó a cabo la firma del Convenio entre la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, para coordinar acciones a fin de fortalecer la atención a niños con cáncer.

Cuando existen compromisos permanentes es digno destacar actos como éste, pues el Convenio es muestra de la unidad nacional en México y surge a partir de un Acuerdo derivado de las Juntas de Coordinación Política (JUCOPO), tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, esfuerzo a partir del cual se lograrán avances importantes en la unificación de presupuestos, homologación de protocolos y coordinación de infraestructura de los servicios de salud para la atención del cáncer infantil.

Entre algunas de las iniciativas y puntos de acuerdo que se han impulsado desde el Senado en esta materia, podemos destacar también que se ha establecido que las donaciones para instituciones vinculadas a apoyar la detección y tratamiento del cáncer infantil serán deducibles de ISR hasta por 7% de los ingresos acumulables.

Establecer que los Partidos Políticos destinen 20% del financiamiento público que reciben para la atención y tratamiento del cáncer infantil, así como la reducción de los presupuestos de los tres poderes de la Unión para destinar estos recursos a la atención de todos los casos de cáncer infantil en el país, por ejemplo.

La OMS reporta que a nivel mundial, el cáncer representa entre un 0.5% y un 4.6% de la morbilidad y además, las tasas mundiales de incidencia oscilan entre 50 y 200 por cada millón de niños en las distintas partes del planeta.

En nuestro país, los diversos tipos de cáncer representan un promedio anual de 2 mil 150 muertes de niñas y niños, constituyendo la principal causa de decesos por enfermedad en menores entre 5 y 14 años de edad, esto con las cifras preliminares del 2013 reportadas en el Sistema Estadístico Epidemiológico de las Defunciones (SEED).

En este sentido, estamos avanzando más allá de la creación de conciencia, más allá de la sensibilización sobre los desafíos que enfrentan los niños y adolescentes con este padecimiento, así como sus familias. Se trata de un compromiso permanente con la niñez para mejorar esencialmente las acciones de prevención y tratamiento en un asunto que nos aqueja a todos, que nos lastima en el corazón de la sociedad mexicana.

 

TEXTO ORIGINAL

Etiquetas: